Sitios premeditados, y sitios por azar
Hay sitios a los que se llega de manera premeditada.
Generalmente son lugares que venimos anhelando, persiguiendo e imaginando; imaginándonos a nosotros allí.
Y hay otros sitios a los que se llega por azar, por estar de paso, porque su ubicación se encuentra —sin quererlo— dentro del territorio hoy habitado.
Generalmente estos lugares, a diferencia de los anteriores, tienen la gracia distintiva de regalarle al visitante el brillo de la sorpresa, el latido vivo de lo desconocido, pero, sobre todo, el recordatorio de que aún permanece dentro nuestro el contradictorio gozo por lo inesperado.
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| Imagen tomada desde “Affaccio Raf Vallone”. Mayo 2026, Tropea - Italia |
De esta elocuente manera he llegado a la ciudad de piedra y turquesa mar en el sur de Calabria.
Un rincón tal vez popularmente conocido para muchos, pero lejano para mi. Incluso, podría decir que he sido invitada ha visitarla cartográficamente hablando.
Porque nuestro encuentro ha sido obra maestra de las distancias cardinales, de la distancia entre mi residencia actual hasta su posición natal.
Distancias casuales que sin duda han jugado a mi favor.
Casco histórico de la ciudad de Tropea. Mayo 2026, Tropea - ItaliaEntonces sí, no hay dudas, hay sitios a los que llegamos por azar. Por la mera ocurrencia de eventos o resultados imprevisibles que carecen de una causa aparente o un plan intencional.
Como también afirmo que, no hay dudas, esto solo puedo validarlo desde mi plano terrenal.
Adorno colorido sobre casco histórico. Mayo 2026, Tropea - Italia.jpg)
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