Quizás la felicidad se encuentra en los espacios intermedios
«Quizás la única felicidad genuina se encuentra en los espacios intermedios».
Hay una escena bellísima en Caro diario (1993) en la que Nanni Moretti se encuentra a bordo de un ferry, navegando por las aguas del archipiélago de las islas Eolias.
Mientras el viento le da en la cara, vuelca sobre su diario una verdad hermosa e incómoda para muchos, excepto para él:
"Querido diario, solo soy feliz en el mar, en el trayecto entre una isla que acabo de dejar y otra que aún tengo que alcanzar". 🌊
Esta fotografía que he tomado de una pequeña embarcación sobre el mar Tirreno, desde la orilla de Scilla, me ha recordado esas líneas y escena de esta bellísima película.
Porque coincido en esta especie de declaración de amor que Miretti le realiza al limbo. A ese no-lugar donde el pasado ya no pesa y el futuro todavía no exige respuestas.
Y porque Creo que en un mundo obsesionado con las metas, las llegadas y los destinos finales, Moretti nos recuerda que la verdadera libertad —y quizás la única felicidad genuina— se encuentra en el espacio intermedio, en la elección consciente del trayecto por encima del destino.
En el puro movimiento.
En el viaje mismo ✨


